jueves, 27 de noviembre de 2014

Ya no habrá más visitas como ésta

La semana pasada estuvo en casa la trabajadora social. Simple rutina: valoración mensual de cómo van las cosas. Algo a lo que nos hemos acostumbrado desde hace 16 años; primero con Sonia y después con Judit.
Todo como siempre. Hablamos ella y nosotros, luego ella con Judit, luego Judit y ella con nosotros, nos contamos  el ritmo del mes, si hay novedades,…nada extraordinario. Pero esta vez,  al terminar la visita, la trabajadora social se despidió, nos miró y dijo: “ya llegamos al final; seguramente no habrá más visitas como ésta” Me dio un vuelco el estómago y comprendí que estábamos a un pasito de dejar de ser familia de acogida. Unos papeles dirán que Judit es hija nuestra (aunque yo lo sentí el primer día que ella y yo cruzamos las miradas) Ella lo ha deseado con todas sus fuerzas. Sin embargo ¡Estoy tan nerviosa cuando lo pienso!  Ese día voy a ser la mamá más feliz del universo. 
Me temo que durante años me he escondido entre las inseguridades de Judit, todas esas que  hemos ido contando y compartiendo. Y es que, como para Judit, esos papeles también van a significar mucho para mí.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Proceso de adopción

Hemos iniciado el proceso de adopción de Judit y ella está pletórica. Estamos metidos en entrevistas para comprobar si somos la familia que Judit necesita (mientras escribo esto, no puedo evitar sonreír y pensar si lo que hasta ahora hemos hecho con ella era un experimento). Después de 10 años, hemos vivido en plenitud con la niña. Hemos envejecido y madurado con ella y nos hemos moldeado como padres. Pero ha llegado el momento de avanzar en este proceso porque Judit ha decidido que quiere pasar el resto de su vida cerca de nosotros en todos los sentidos y con pleno derecho. Así que en ello estamos. Ni que decir tiene que este paso ha acelerado la madurez de Judit y la ha hecho cambiar en muchas cosas para bien. Empieza a sentirse segura y toma decisiones casi de adulta (aunque el casi sigue pesando bastante. Ella lleva su ritmo).

Un detalle: ayer la pillé buscando firma para el DNI con sus futuros apellidos. Estaba muy graciosa.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Un curso más

Después de unas merecidas vacaciones Judit ha vuelto al estudio y a su último año para conseguir el graduado escolar. Durante los meses de julio y agosto se ha programado ella sola horas de trabajo y estudio para no perder el ritmo. Estamos muy contentos y satisfechos, pues no ha habido que decirle que repasara o leyera antes de salir a dar una vuelta e irse con las amigas. Es un síntoma de que está adquiriendo madurez y responsabilidad; no sólo en el estudio sino también en las normas de regreso a casa y salidas con los amigos. Parece que ya tocaba, aunque no hay que cantar victoria ya que empezamos las clases y las obligaciones vuelven a apretar. Pero deseaba con fuerza escribir y contar que Judit se está portando bien y que, pese a sus momentos de bloqueo, cabreo e incomprensión (momentos que sufrimos todos) me siento orgullosa de ella. Cada día más.

domingo, 25 de mayo de 2014

Fuera de control

Hace poco descubrimos que nuestra querida Judit no iba a la piscina; al curso de natación que realiza tres horas por semana. Nos hacía creer que sí mojando el bañador en el grifo y tendiéndolo luego. Hasta que, por esas cosas que tienen las madres, comprobé que el bañador estaba mojado pero la toalla, el gorro y las gafas, no. Judit se dedicaba durante esas tres horas semanales a pasearse por el barrio con no se sabe muy bien quien; según ella, amiguitas del cole. Sigue siendo una cabeza loca a la que frenar  y controlar. Necesita deporte y vigilancia pero con mucho tacto, así que por el precio de sus clases de natación, nos hemos apuntado los tres al gimnasio y hemos “matado dos pájaros de un tiro”. Ahora vamos juntos al gimnasio.

Ya os contaremos qué tal. Igual acabamos yéndonos los tres a dar paseos por el barrio con sus amiguitas del cole.

lunes, 12 de mayo de 2014

Con novio, pero sin móvil

Judit nos cuenta que tiene novio. Esta vez no ha sido un descubrimiento nuestro siguiendo el rastro de pistas que va dejando con notitas, mensajes, llamadas perdidas,… sino que nos lo ha dicho ella. Creemos que es buena señal que haya tenido confianza con nosotros e incluso nos lo haya traído a casa y presentado. El “susodicho” se llama Claudio y ya hemos entrado en el juego de indagar quién es, qué estudia, dónde vive, a qué dedica el tiempo libre….HORROR!!!! Parecemos nuestros padres!!!! Claudio es del pueblecito al que vamos los fines de semana y en verano; así que, entre semana, está pendiente del teléfono a cada hora. A Judit se le ha roto el móvil (de nuevo, por hacer mal uso de él) y se lo hemos sustituido por uno antiguo nuestro, mejor conocido por “ladrillo” que no da lugar a internet ni wasap. No tiene saldo (otra vez, por su mal uso) y sólo admite llamadas. Así que ella y su Claudio han descubierto el teléfono fijo. Aquel aparato que antiguamente utilizábamos para hablar en la distancia y que está al alcance que los que hacen mal uso del móvil o no lo tienen. Suena “retro” pero me encanta ver a mi niña hablando por el teléfono fijo como si el tiempo se hubiera detenido. Y me encanta aún más cuando suena el teléfono, lo cojo y oigo la voz de Claudio preguntando por Judit. En fin, que Judit tiene novio. Y parece que va en serio.

domingo, 6 de abril de 2014

Un hada disfrazada de jovencita

El otro día, leyendo los mensajes que, a diario, me llegan al WhatsApp del grupo de familia, observaba con envidia los muchos comentarios que mis hermanos hacían sobre sus hijos. Todos ellos dando noticias de los premios que los niños han ganado en ajedrez, olimpiadas matemáticas, creaciones literarias, vídeos de audiciones de violín, piano, violonchelo,… Como tía, me siento orgullosa de ello y soy la primera en presumir. Pero cometí el error, grave error, de contestar a uno de esos whatsApps mencionando que yo no podía alardear de las cualidades y destrezas de mi niña, de Judit. Casi menospreciando las pocas habilidades que Judit tiene para este tipo de actividades. ¡Cómo siento haberlo hecho! Judit es Judit y es única. Es maravillosa dentro de su desorden. Es capaz de adaptarse a cualquier medio sin perder su sonrisa. Es dulce y cariñosa. Es voluntariosa y asertiva. Y, lo mejor, es capaz de amar a todo ser vivo de forma incondicional por mucho daño que le hagan. Hoy, quiero hacer público este mensaje: Judit tiene mención de honor en rehacer corazones destrozados. Es un hada disfrazada de jovencita traviesa que despierta sonrisas allá por donde vaya. Su premio: el amor eterno de nosotros, sus padres ahora de acogida, pero con el tiempo….)

domingo, 2 de marzo de 2014

Con el tutor

Ayer tuvimos reunión con el tutor de Judit en el colegio. Excepcionalmente vino Noelia, la trabajadora social que lleva el caso de Judit. El tutor, le pidió a Judit que acudiera a la reunión, al menos un rato, para tener un espacio conjunto en el que estuviéramos todos. No acudió. Luego le preguntamos por qué y nos dijo que le daba mucha verguenza que estuviera en la reunión Noelia. Que no quería contestar a preguntas personales. Le explicamos que no se trataba de eso la reunión, pero nos llamó la atención cómo asocia los roles de cada uno de nosotros y no se siente nada a gusto compartiendo según qué cosas con según qué personas. Hay parcelas que, cada vez más, quiere compartir menos. Es lo que tiene la adolescencia.

viernes, 21 de febrero de 2014

Dichoso teléfono

Hace tres semanas que le confiscamos el móvil a Judit. Aún no es capaz de gestionar algo tan “peligroso” y a la vez tan necesario en su (nuestro) entorno (el que nos hemos creado). Como temíamos, las comunicaciones que Judit hacía por WhatsApp eran de todo menos “inocentes”. Había que probar, y así lo hicimos; y con ello corríamos el riesgo de equivocarnos (aún no sé si realmente nos hemos equivocado) De momento está escondido; intentando olvidarnos de él a pesar del constante recuerdo al que nos somete diariamente Judit con su pregunta: ¿cuándo podré recuperar el móvil?
Es increíble lo importante que es para los jóvenes de ahora el móvil. Ha llegado a decirnos que le quitemos el internet y el saldo (5 miserables euros al mes…pero que dan para mucho; creedme) nos suplica que le devolvamos el móvil para que le puedan llamar sus amigas y poder escuchar música y jugar con juegos que se descargó en su momento. Nunca pensé decir esto: pero…  !cómo echo de menos el “mamotreco” de teléfono colgado en la pared del distribuidor que tenían mis padres en su casa y que carecía de toda intimidad familiar!

martes, 11 de febrero de 2014

Judit y sus (nuestros) estudios

Llevamos un tiempo que no nos quitamos de la cabeza los estudios de Judit. Está llegando a esa edad en la que el sistema educativo impuesto, empieza a excluir a aquellos alumnos que no tienen el perfil para sacar adelante unos contenidos mínimos con los que conseguir el graduado escolar o acceder a un ciclo formativo que se adecúe a ellos. Las vías son cada vez más complejas e inseguras y el desprestigio al que se ven abocados es cada vez mayor. Nos sentimos desamparados en este tema con el agravante de conocer de lleno cómo funciona la educación hoy en día (es parte de la profesión de uno de nosotros). Si es difícil definir el futuro profesional de una joven que no plantea problemas en el campo de la educación, aún más resulta desalentador el futuro de una niña que está entrando en la edad adulta y no responde a los patrones e ideales que marca la ley educativa que se nos viene encima.

lunes, 3 de febrero de 2014

La Consejería no ayuda

Han cambiado las normas: ahora cada vez que salgamos de la comunidad autónoma tenemos que informar previamente por registro de entrada a la consejería. Tenemos una casita en una provincia, limítrofe con la nuestra, que no pertenece a nuestra comunidad autónoma. Aire puro, libertad, descanso... vamos muchos fines de semana. A Judit le encanta. Tiene a su amiga Carol y se pasan el día en la calle. Se supone que tenemos que pedir un permiso cada semana? Esto no ayuda mucho, no? Alguien me puede explicar exactamente qué gana el gobierno regional? Más control? No se supone que tengo la guarda y custodia del menor? Entiendo que para salir del país tenga que pedir permiso, pero para pasar al pueblo de al lado, a apenas 50 kilómetros también? Aún nos queda mucho...

miércoles, 22 de enero de 2014

Autoconfianza

Hoy Judit tenía examen de inglés. Y había estudiado, pero el tutor nos ha llamado diciendo que había hecho un examen desastroso. Cuando le hemos pedido que nos explicara qué es lo que le ha pasado se enfada porque dice que se lo sabía, pero que se pone muy nerviosa. Le falta tanta seguridad en sí misma. Ojalá pudiéramos regalarle montones de autoconfianza. En esto le pesa mucho la mochila que lleva a hombros. Y no sé si el tiempo le ayudará...

miércoles, 15 de enero de 2014

Ahora sí...por fin el móvil

Bueno, ya está... Judit tiene móvil. Se lo han traído los reyes magos. Le hicimos escribir la carta. Refunfuñando decía que eso era para niñas pequeñas. Que ella ya no tiene edad y que para qué escribir la carta. "La magia consiste en que los reyes regalan cosas que nadie más te regalaría... esa es la magia". Lo pensó y se puso a escribir. Después de una retaíla inacabable de regalos, con el móvil como gran estrella, la última frase de la carta: "...y sé que es muy dfifícil, pero me gustaría ser adoptada".

Finalmente nos decidió la necesidad de Judit de sentirse una adolescente más. No tener móvil la hacía sentirse distinta y no nos gustaba en su situación. Realmente ha pasado a ser casi una necesidad social. Ahora es el punto de discusión diaria