lunes, 1 de julio de 2013

Judit llora por primera vez con sus notas

De nuevo llegó el verano y Judit vino con sus resultados académicos. ¡Menudo desastre de notas! Aunque todo hay que decirlo: nada sorprendente después del curso que ha pasado. Pero estamos contentos. Sabemos que la “caterva” de insuficientes que lleva no ha sido obstáculo para desarrollarse como mejor persona. Durante el último trimestre se ha esforzado y ha estudiado. Su profesora particular y nosotros lo hemos visto y ella ha empezado a hacer pequeños planes de futuro consciente de que la repetición de curso podría ser un hecho. Pero la semana pasada Judit vino completamente abatida cuando fue al colegio. Nunca la habíamos visto llorar ante el boletín de notas. Se sentía rabiosa e incomprendida ya que, aunque esperaba suspender un número considerable de materias, no imaginaba que no apareciera reflejada ninguna mejoría en sus resultados. Ni un triste comentario.  Su tutora y el orientador se desprendieron pronto de ella. Judit sólo buscaba algo de consuelo y una pequeña palmadita en la espalda que la animaran a no tirar la toalla para seguir construyendo esos incipientes planes de futuro. No le hemos reñido. Sabemos que esas notas no son la realidad que hay. Sabemos que Judit repetirá curso aunque no se lo hayamos dado por hecho y sabemos que este verano va a seguir formándose porque así lo quiere ella. Pero… ¡cuánto daño puede hacer un docente cuando no es capaz de ver a la persona que tiene delante y transmitirle esperanza!

6 comentarios:

  1. Es que sólo se centran en lo malo y los niños especialmente necesitan que de vez en cuando les digan "qué bien haces ésto", "vas mejorando"... Es irónico que profesionales de la docencia se olviden de la autoestima de los niños.

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  2. Yo tuve profesores, y profesores. Mientras unos eran un encanto de personas y se preocupaban por nosotros incluso años después de darnos clase (todavía hoy tenemos contacto con una de nuestras profesoras de Francés del Instituto), otros pasaban del tema y si pueden evitar saludarte por la calle lo hacen, bajo la excusa de que no te reconocen.

    Yo siempre dije que la de profesor debería ser una carrera vocacional, si no vales para ello te dedicas a vender cadenas, pero un niño requiere de cierto carácter, y minarles la autoestima no hace más que empeorar las cosas.

    De todas maneras no me cabe duda de que Judit seguirá adelante y la cosa mejorará pronto, estoy segura.

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  3. Solo darle muchos ánimos a Judit, y desearle mucha suerte para un futuro que ya le llama a la puerta.

    ICA

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  4. Os sigo, cuando puedo, desde hace tiempo. Vuestra historia es muy similar a la mía y digamos Laura. Llevamos más de 4 años juntas y cada minuto es un reto. Os felicito por vuestro coraje y por no decaer aunque la situación a veces lo haga difícil. Laura tiene ahora 11 años, sus notas también son para enmarcar. Pero lo más duro de todo son sus explosiones totalmente descontroladas.
    Laura sufre muchísimo son su situación y hace esfuerzos por combatir su comportamiento, pero a medida que las visitas con su familia biológica se hacen más frecuentes, las explosiones aumentan.
    Qué duro resulta tener que debatirse entre la familia biológica y la de acogida!!!

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  5. Me he leido vuestro blog de un tirón. Soy mama de acogida de una niña de 8 años que lleva un año en casa. La historia de nuestra niña no es muy diferente a la de Judit. Abandono de la madre biológica al poco de nacer, malos tratos del padre y su familia, Re-abandono por parte de una familia acogedora que la tuvo durante 2 años, con esos antecedentes llegó a nuestra casa.Cuando estuvimos hablando con los técnicos nos explicaron que el colegio era un problema, bajo rendimiento escolar, mal comportamiento con los profesores y compañeros, no respetaba las normas......etc. Con esos antecedentes comenzamos el curso pasado. Los primeros meses fueron un infierno, en la primera reunión con la tutora decidimos hacer un frente común. Nosotros le explicamos que éramos familia acogedora, los educadores de la niña, pero que en realidad estos niños son de todos, son responsabilidad de toda sociedad, incluida la comunidad educativa. La tutora se implicó y el resultado ha sido una adaptación completa al centro, a las normas, hemos superado los problemas de socialización con los compañeros de clase, y con mucho esfuerzo, sobre todo por su parte, estamos poniéndonos al día a nivel académico.
    Su profesora se jubilaba este año, y uno de los últimos días de curso, mientras la acompañaba al colegio, veo que lleva en la mano un rollo de papel que había atado con una cinta rosa, le pregunté que era y me dijo que una carta para su profe. Le dije que si me la dejaba leer y me dijo que si, fuí llorando desde casa al colegio de eomoción.Con sus faltas de ortografía y su malisima letra, había escrito una carta llena emociones y buenos sentimientos que no solo me hizo llorar a mi sino a su profe.
    Para nosotros esto último ha sido lo mejor de todo el curso con diferencia.
    Comenzamos nuevo curso, nueva profe y nuevo reto. Suerte
    Siento haberme alargado tanto.

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  6. Conozco a una niña, joven ya, pero siempre niña, que se llama Judit y para quien suscribo totalmente esta frase: "Su tutora y el orientador se desprendieron pronto de ella". No digo más.

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