lunes, 11 de marzo de 2013

El móvil


Hace semanas que estamos queriendo contar cosas de Judit en el blog; pero su burbujeante adolescencia nos tiene desbordados. No paramos ni un segundo con ella. Nos tiene impregnados de hormonas alocadas que nos paralizan a la hora de saber qué hacer cuando descubrimos “la última que ha hecho”.
Judit empieza a tener vida social que va más allá de su familia. Ha comenzado a tontear con chicos y pide salir un rato más de la cuenta. A eso se le suma el móvil (que no tiene, pero que reclama insistentemente), las redes sociales (teóricamente prohibidas pero que utiliza) y su descaro o “poca vergüenza” a la hora de relacionarse con gente que no conoce de nada. Un cóctel explosivo a su edad y que nos intranquiliza muchísimo dada su inmadurez.
El móvil es su objetivo prioritario estos últimos meses. Sueña con uno; y no con uno cualquiera. Está claro que ha de tener internet para mantener todo tipo de comunicación. Pero, PELIGRO!!!! De momento, NO.
Ya está hablado con ella; nos ha de demostrar ser responsable (difícil, eh!) Y es que encontrarnos una factura de móvil de 150 euros por llamadas a teléfonos que nuestra querida Judit hacía mientras descuidábamos el móvil en el comedor, da qué pensar.