lunes, 10 de diciembre de 2012

Los recortes también le afectan a Judit

Hace unos días vino Silvia, la trabajadora social, para anunciarnos que se quedaba sin trabajo. La consejería ha decidido prescindir de la empresa con la que colaboraba y ha reunificado todos los casos de acogimiento en una sola empresa (hasta ahora había dos), que tendrá que gestionar el doble de niños por cada técnico. Lamentable. Estábamos a punto de empezar una terapia con Judit para mejorar su autoestima y no va a poder ser. No hay recursos.

Por lo visto, Judit también ha vivido por encima de sus posibilidades y no puede permitirse estos lujos.

Nueva trabajadora social (y será ya la quinta) que tendrá que establecer un nuevo vínculo con Judit, la cual tendrá que volver a contar sus intimidades a una desconocida a la que verá de uvas a peras con un objetivo, esta vez más que nunca, fiscalizador, más que terapéutico.

Pero bueno, me consuela saber que los hijos de los banqueros que nos llevaron a esta situación no tendrán que pasar por lo que está pasando Judit.

Como diría Forges... que país!

4 comentarios:

  1. Es penoso, ¿hay derecho a éso? Si cada vez que cambiamos de médico de familia ya nos cuesta volver a contarle la vida al nuevo, ¿hay derecho a que una criatura no pueda tener su asistenta de confianza durante toda su infancia? No es justo que los niños se vean afectados por ésto.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, qué país... qué verguenza.

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  3. En la comunidad de madrid también han recortado y prescindido de una de las empresas que tenían la gestión de las visitas. Ahora tenemos una funcionaria de la Comunidad, con muy pocas ganas de trabajar, y con la actitud de "vaya marrón que me ha caido". La conclusión es que los niños le importan más bien poco e incluso llega a poner en peligro la estabilidad de los mismos haciendo comentarios desafortunados delante de ellos o teniendo mucha prisa en que los padres de acogida conozcan a los biológicos con la única finalidad de no tener que vigilar las visitas. No creo que esto termine bien, ya que la impresión que tenemos los padres de acogida es que somos un estorbo y que su pretensión es que vuelva con su familia biologica a cualquier precio para quitarse el marrón de encima.

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  4. Los recortes.... siempre sobre el más débil.

    Se enriquecen a costa de los españolitos de a pie. No les dará vergüenza recortar en asuntos sociales y en sanidad...

    Es escandaloso.

    Maite

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