jueves, 20 de diciembre de 2012

La importancia de una buena profesional

Ayer nos llamó Natalia. Es la trabajadora social que han asignado en la nueva empresa para que acompañe a  Judit. Estamos encantados. Cuando estuvo hace unos meses conectó muy bien con ella y con nosotros. Aunque parezca difícil de creer es difícil encontrar personas que vivan y se crean el acogimiento y puedan acabar confundiendo su profesión con su pasión y su vocación. Natalia es una de ellas. Se esfuerza por conseguir entender a Judit y entendernos a nosotros. Sus valores coinciden con los nuestros y entiende y practica la solidaridad. Y no siempre es fácil encontrar a alguien así. Hacer convivir a una menor,  unos voluntarios, un funcionario y una profesional no es nada fácil. Hace falta mucha mano izquierda, inteligencia, empatía y, sobre todo, mucho cariño hacia Judit. Y Natalia lo tiene.

Hemos tenido trabajadoras sociales hace años que nos llegaron a decir que, en realidad, el bienestar de las familias no estaba entre sus objetivos. Qué mirada más corta! Es difícil pensar que el menor será feliz, si la familia acogedora no es feliz. Es un único proyecto. Una única familia. En realidad nos miran como unos prestadores de servicios y no nos reconocemos en esa mirada.

Me encantaría que Judit se dedicara a hacer lo que hace Natalia en el futuro. Podría aportar tanto desde su experiencia!

2 comentarios:

  1. Yo tengo una gran amiga que se dedica a lo mismo que Natalia y además lo disfruta muchísimo: ama su labor. Es psicóloga y criminóloga, nos conocimos en la universidad, y la verdad es que si hubiera más personas como ella y como Natalia, mejor irían las cosas.

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  2. Como me he visto reflejada en tus palabras....tenemos una pequeña en acogimiento y muchas veces me siento así....tan poco contamos?....no se darán cuenta los profesionales que aunque ante la ley no pintemos nada, ...para la niña si????....que para ella somos su padres?
    Ojala hubiera más profesionales como Natalia, claro que si!

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