miércoles, 16 de mayo de 2012

Siempre pasa lo mismo


Siempre pasa lo mismo.
El mes de mayo me envuelve de emociones. La llegada del calor, los días luminosos, las tardes alargando. Todo esto hace que pase más tiempo con Judit. Y los roces con ella (para bien o para mal) son más constantes.
Me vienen recuerdos de mi adolescencia; cuando yo tenía la edad de Judit y lo incomprendida que me sentía en muchas ocasiones y lo alocada y feliz, en otras. Los 15 años son especiales, vengan de quien vengan ¡Es una edad tan peculiar! Intento ponerme en la piel de Judit para entenderla, para acompañarla y aceptar sus ímpetus. Esos que sólo se producen cuando las hormonas están encendidas.
Con la ropa, con las amigas, con su tiempo, con la música, con el pelo,…. ¡Y pensar que por ahí pasamos todas! Aún así no consigo conectar con ella. Siempre hay un punto en el que saltamos la una con la otra.
Me consuela saber que es ley de vida: madre e hijas en una etapa explosiva.
¡Bendita adolescencia!