martes, 24 de abril de 2012

Judit nos ama de verdad


Sé que Judit nos ama con todas sus fuerzas. Está demostrado lo mucho que quiere a su familia de acogida. 
Que Judit es especial ya lo sabíamos pero estos últimos meses lo hemos podido constatar y sentir en nuestras propias carnes. Judit acaricia a su abuelo con Alzheirmer, lo levanta y lo cuida con tanta delicadeza que nos hace encoger el alma. Le cuenta cosas del colegio y le canta canciones sabiendo que su abuelo no la reconoce ni la entiende. El fin de semana que nos toca estar pendiente de los abuelos y dormir en su casa, es la única nieta que se ha quedado allí para hacer compañía y ayudar. Se la ve preocupada con la nueva situación familiar y no pone quejas ni replica. Todo lo contrario, no deja ni un segundo de vista al abuelo. 
Infinidad de veces peleamos con ella, le exigimos que madure, que se comporte como una niña (adolescente) “normal”. Nos empeñamos en compararla con nuestros sobrinos, vecinas, hijas de amigos,… Pero si la mirásemos bien sabríamos que en esas comparativas, ella es la mejor.
Judit es imperfectamente adorable. La quiero con todas mis fuerzas.