sábado, 29 de octubre de 2011

La hora de estudiar


Inmersos en la vorágine del día a día; casi sin tiempo para parar y analizar los momentos. Hace mes y medio que Judit empezó 2º de secundaria. Y… le está costando!!! Eso ya lo sabíamos. También es cierto que este verano cogió buen ritmo de trabajo y le ha venido estupendamente para no romper la marcha del estudio. Aunque no nos engañemos, tenemos que estar detrás de ella permanentemente para que se siente a estudiar. Y gracias a Olga, la profe particular que dos días por semana viene a casa, el seguimiento es mayor.
En eso Judit ha madurado mucho (a su nivel, claro) Ha entendido que Sí o Sí ha de hacer sus tareas escolares y estudiar. Y aunque se hace en ocasiones la remolona, de momento, el 90% de las veces, lleva los ejercicios al día (Olga hace un buen trabajo y cuando ella no está, ciertamente no hay que pelear tanto como en años anteriores)
La semana pasada era ya tarde y estábamos a punto de cenar. Le dije que se duchara que ya estaba la cena y muy centrada me contestó: “espera que acabe este último ejercicio y me ducho”. Respuesta impensable hace unos meses. De hecho, seguramente habría cerrado el libro y la libreta y se habría ido a la ducha tan fresca, sin acabar sus tareas. Síntoma de que Judit crece y no sólo físicamente.