miércoles, 23 de marzo de 2011

Volver a empezar

Después de unas semanas difíciles con Judit, de no saber por dónde salir con ella cada vez que nos hace una de las suyas, de dejar pasar el tiempo para ver si la reflexión sirve de algo; volvemos a retomar fuerzas y a “superar” los momentos de bajón.
Hemos pensado mucho, debemos seguirla y estar con ella pero cuando veamos que la situación nos supera, hay que parar y retomar aliento del bueno.
A estas alturas sabemos que Judit a veces necesita recurrir a la mentira, la impulsividad, la agresividad para llamar la atención. Y lo hace porque nos quiere con locura y nos necesita mucho. Y no siempre se siente querida.
Echando la vista atrás descubro que a mí ya se me pasaba por la cabeza la idea de que mis padres no me comprendían y no me querían porque me negaban una salida con las amigas o un capricho. Y es que, en plena adolescencia, los sentimientos y las confusiones están a flor de piel. Y no digamos si lo sufre una personita con tantas inseguridades adquiridas desde su infancia.
Empecemos de nuevo a ocuparnos en vez de pre-ocuparnos.