domingo, 20 de febrero de 2011

¡Qué difícil!

Hay momentos en los que ya no sabemos por dónde salir. Estamos en esa fase de desespero absoluto donde los nervios se disparan y el bloqueo es constante. Judit nos pone al límite y cuando digo al límite, no exagero. Su adolescencia va a acabar con nuestra madurez. Es realmente agotador ¡Qué difícil es no perder la paciencia! Al fin ha pasado: me he planteado el por qué de sumergirnos en esta locura del acogimiento, si estoy fallando como madre de acogida, si tienen sentido las broncas casi diarias por casi todo...pero,……………… despacio, MUY DESPACIO y cuando la paz ha regresado a mi ser, analizo cada paso dado y cada momento vivido; y no hay duda: las satisfacciones, las alegrías, las emociones sentidas son mayoría y hay que seguir apostando por la esperanza de acompañar a Judit en su desarrollo pleno, o al menos estar con ella al cien por cien y a pesar de todo. A pesar de su difícil adolescencia y de sus inseguridades. Hay que seguir apostando por crear un futuro.
¡Quién dijo que ser madre era fácil! Sí, a pesar de todo, estoy dispuesta a dejarme la vida en hacer de Judit una mujer feliz porque siento que todo lo que hacemos es por amor a ella y ella lo sabe. Sé que lo sabe.

6 comentarios:

  1. Claro que no fallas como madre! Si tu me vieras con mi hija adolescente...horrorrrrrrrr!!!!!!!
    Yo tengo dos hijas biológicas de 17 y 10 años y un niño de 9 años en acogida los fines de semana, y he leido tu blog con mucho interés.
    Ya hablamos!

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  2. Como ya os he dicho en otras ocasiones me siento muy identificada en las cosas que contais en vuestro blog. Tengo una hija adoptiva, que está entrando en la adolescencia... A veces es tremendo, agotador, frustrante... No perder los nervios es casi imposible. Y luego te sientes mal por haber sucumbido a la provocación. Ella apura al máximo... En cualquier caso he llegado a la conclusion igual que vosotros, de que lo único que importa es el resultado final. Que dentro de unos años estos niños sean unas personas de bien, que puedan ser felices. Lo conseguiremos. Yo no pienso tirar la tohalla a pesar de que hay días que me agota. Mucho ánimo. El amor, la constancia y la dedicación tienen que tener resultados. Y si algo nos sobra es amor. Un fuerte abrazo Maite

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  3. Tengo un niño con 8 años y una nena a punto de cumplir 3, y creeme, hay dias que me tiro de los pelos. Y estamos esperando una nena con 7 en acogida permanente, cuyo caso tiene bastantes tintes de similitud con el de Judit. Gracias por contar tu experiencia.

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  4. Nosotros tenemos un niño de 10 años-muy dañado- para fines de semana y vacaciones. de momento va muy bien, le queremos a pesar de sus multiples difilcutades. Ahora nos sugieren que lo tengamso en acogida permanente, no hay posibibidad de retorno-nunca fue esa nuestra intención! pero a pesar de las difilcutades , le queremso...qué hacemos? tenemos dos hijas biológicaa...Cómo tomamos la decisión? No puede tener ptro abandono....gracias

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  5. Nos cuesta mucho darte un consejo Petra. Cada situación es tan diferente a las demás! Nuestro primer impulso nos dice que deis el paso porque al final vale la pena. Pero también conocemos casos donde las tensiones generadas son tan grandes (especialmente cuando hay hij@s biológic@s), que han hecho fracasar el acogimiento. Sólo una recomendación: si tiráis adelante, tiene que ser decisión y con el compromiso de toda la familia, incluidas tus dos hijas biológicas. Tienes que hacerlas partícipes de esta decisión que tanto les va a afectar. Suerte!

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