domingo, 19 de diciembre de 2010

Discusiones en familia

Y es que educar a Judit no es nada fácil. No lo es para nosotros y tampoco lo es, en la parte que le toca, para los "abuelos de acogida" de Judit. A veces, con la mejor de las intenciones, se ciernen dudas sobre el modo de educar que tenemos los padres. Y es que con Judit esas encrucijadas que en cualquier familia debes afrontar a lo sumo una vez cada 6 meses, se convierten en cotidianas. Y eso genera tensiones. Porque la forma de afrontarlas son muy diversas. Y el caso de Judit, como el de muchos (sino todos) casos de acogimiento familiar, no es (siempre) comparable al de un hijo biológico donde las recetas de siempre habrían funcionado. En el caso de Judit hay que innovar cada día. Prueba y error. Y se suceden los errores antes de dar con el éxito. Y eso es, a veces, agotador.

Agotamiento que se esfuma con la pregunta de Judit de esta tarde, cuando volvíamos en el coche: "Papá, ¿cuándo podré llevar vuestros apellidos?"

Madre mía, cuánto la quiero y qué pocas veces se lo digo!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Acogimiento familiar en la SER

Es interesante escuchar este programa en la SER sobre acogimiento familiar. En el minuto 31, sale una niña hablando que se parece mucho, mucho a la experiencia de Judit.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Momentos aún más especiales

Ya os hemos contado que con Judit cada minuto es especial porque no sabemos por dónde nos va a salir, qué está tramando o si el silencio que, de repente, se produce en casa es conveniente o no (sus ideas son rápidamente ejecutadas sin pensar en las consecuencias).A eso, casi estamos acostumbrados. Es un estado permanente de vigilia pues en la mayoría de las ocasiones hay que adelantarse a ella. Y parece, que en nuestro territorio (la casa) lo tenemos prácticamente controlado.

Pero su espacio cada vez es mayor. Y su libertad, también, porque entendemos que ha de relacionarse con chicas y chicos de su edad. Va sola al colegio y vuelve sola del colegio. Va a la biblioteca del barrio y pasea a la perrita. Esto ya empieza a ser también normal pero… debemos comenzar a enseñarle algo más. Sabría coger un autobús, el metro? Sabría qué hacer si se pierde en medio de la ciudad? Nosotros a su edad sí lo sabíamos pero ella no se ha movido sola más allá del colegio y a pesar de su desparpajo es una niña muy insegura y que actúa por impulsos, a veces, evitando usar la razón.

Nos dá pánico dar ese paso. Y es algo que ya no se puede retrasar mucho más.

Otro momento especial por el que tendremos que pasar la niña y nosotros.

TODO LLEGA!!!