domingo, 21 de noviembre de 2010

Desayuno por sorpresa

Hoy Judit nos ha traído el desayuno por sorpresa.
Anoche, sin que lo supiéramos, se dedicó a preparar unas tostadas de jamón con aceite y paté. Lo guardó cuidadosamente en la nevera envuelto en papel y esta mañana hemos amanecido en medio de una bandeja con suculento manjar. Entre las tostadas nos había puesto un platito de bombones que el día anterior el papá y ella habían comprado para la mamá porque había estado toda la semana enferma con gripe.
Está encantada con su hazaña. Sólo hay que ver su cara (que por cierto, es preciosa) Son detalles que empiezan a tomar forma en ella y nos dejan ver que poco a poco va madurando; y lo mejor de todo, Judit va viendo su evolución.
Con Judit hay que recrearse en lo que hace bien porque sabemos que a lo largo del día se producirán situaciones en las que habrá que corregir actitudes, reforzar otras y tener de nuevo paciencia para ver su propósito de crecer. Como el que diseñó anoche para darnos un agradable despertar

sábado, 6 de noviembre de 2010

Los chicos y las amigas


Ya ha llegado ese momento tan fatídico para los padres y tan especial para los/as adolescentes.
Judit empieza a quedar con amigas y con amigos. Además de querer relacionarse con ellos vía móvil, internet o fijo, la cuestión es pasar el rato con los que ahora son las personas que realmente la comprenden y con las que únicamente se divierte.
Da igual que sea una jovencita de acogida que no. La adolescencia es lo que tiene y el temor a que haga locuras es el mismo en cualquier familia.
Hay que empezar a asumir que esta etapa va para largo y que tendremos que armarnos de aún más paciencia para poder llevarlo con algo de "tranquilidad" (ya hemos tenido más de un castigo por saltarse alguna que otra norma)