lunes, 11 de octubre de 2010

La lucha de la adolescencia

Nos guste o no (y a mí no me gusta nada), Judit se va haciendo mayor. En su nuevo cole nos ha pedido que no le acompañemos hasta la puerta. No quiere que sus nuevos/as compañeros/as crean que es una pequeñaja. En cualquier otra niña la historia se acabaría aquí. Pero Judit es especial. Se busca cualquier excusa para que, de vez en cuando, la tengamos que acompañar. Y es que tiene una curiosa lucha interior entre hacerse mayor y no depender de sus padres... y la suerte (que sabe que tiene) de tener unos a su lado. Generalmente ésta última parte se le olvida, como a cualquier otra niña. Pero de vez en cuando le aflora. Luego no hace los deberes y se deja la habitación hecha un desastre y no obedece y...

...pero esos momentos...

1 comentario:

  1. Como siempre, me alegro mucho cuando veo vuestro blog y encuentro nuevos comentarios. ¡Que alegría me da! Me identifico mucho porque tengo una hija que es adoptada y tiene parecida edad y parecidos problemas a Judit. Lo de los deberes es muy frustrante. Un día se olvida el libro, otro la agenda, otro hay examen y no lo dice, otro no dice la nota... Hay examen de flauta y no la trae.. Es una batalla diaria, que a veces te decepciona. Pero ver que poco a poco vamos progresando, aunque cueste muchísimo, me hace sentir que cuidar de mi hija es lo mejor que he hecho en toda mi vida. Mucho ánimo. Es una carrera de fondo. Aunque a veces la estrujaría, se que es lo mejor de mi vida. Maite

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