jueves, 28 de enero de 2010

De ideas fijas

Judit es una niña insistente. Puede llegar a desesperarte cuando le das una negativa. Repite y repite pensando que así nos cansaremos y claudicaremos a su capricho.
En esos momentos en los que no es capaz de ver más allá y no admite reflexiones, es cuando nos pone realmente a prueba.
Saca sus armas de niña incomprendida, nos tantea por separado para buscar puntos en los que, sin darnos cuenta, podamos estar en desacuerdo y poder utilizarlos para conseguir lo que quiere.
Afortunadamente, los dos lo hemos tenido muy claro desde el principio y sabe que ese juego no funciona. Sabemos que con Judit hay que ir más allá. Hay que trabajar con ella sin ceder a su propósito. Es muy difícil. Mucho.
Ella va aprendiendo a que las cosas se consiguen con una buena reflexión, con empeño sano y con propósitos que si no se cumplen, pueden tener consecuencias.
Realmente complicado, creednos, porque no siempre tenemos la lucidez y la paciencia que se necesita. Eso sí, si Judit palpa cariño y amor en los reproches, su actitud cambia radicalmente

jueves, 21 de enero de 2010

Empieza a definirse y valorarse

Judit siempre se ha sentido insegura. Es normal, ha sufrido tremendos cambios en su vida en muy pocos años. Este es el periodo más largo que ha pasado en su corta existencia con una familia. Ya ha adquirido hábitos, costumbres e incluso ha adoptado manías y expresiones como si llevara toda la vida con nosotros.

No somos conscientes porque estamos a todas horas con ella y es difícil percibir la evolución pero si echamos la vista atrás, el cambio es impresionante.

Hoy, por primera vez, no me ha preguntado qué se ponía para vestir e ir al cole. Lo ha hecho sola y sorprendentemente con gusto. Creo que empieza a sentirse como las demás niñas y eso es un gran paso.

jueves, 14 de enero de 2010

Visitas

Judit tiene dos hermanos a los que visita una vez al mes. Al principio tenía mucha ilusión y alguna vez nos decía que echaba de menos a sus hermanos (especialmente cuando le reñíamos, claro). Ahora lo dice menos y creemos que se le ha roto el ídolo de cristal. Judit sentía que sus hermanos la protegían. Eran los que estaban ahí para evitar, en algunos casos, que sus diversos padrastros la maltrataran. Tras convivir con ellos por espacio de apenas 1 hora cada mes, se ha dado cuenta que son chicos normales, muy lejos de esas personas a las que ella había idolatrado. Esto de las visitas va a dar de qué hablar, ya veréis.

jueves, 7 de enero de 2010

Los Reyes Magos

Antes de irse de vacaciones, la profesora de Judit dijo que nos quería contar una cosa. Hicieron una redacción en clase con los regalos que le habían pedido a los Reyes Magos. Cada niña y cada niño dijo una cosa: la consola de videojuegos, el coche eléctrico, etc. Luego, la profesora les pidió que explicaran qué era la felicidad para ellos. Todos dijeron que tener estos juguetes y poder jugar con ellos. Menos Judit. Judit, con tono solemne dijo: "para mí la felicidad es tener una familia que te quiere". Los niños se extrañaron con esa respuesta. Y más aún cuando vieron a la profesora con los ojos humedecidos. Ese mismo día nos llamó para contárnoslo. Es una de esas "cargas de profundidad" que de vez en cuando y con su inocencia lanza Judit.
Felices Reyes Magos a todos.