jueves, 19 de noviembre de 2009

Las apariencias engañan

Judit parece mucho más pequeña de lo que es. Siempre ha sido así, desde el primer día que la vimos.
No sabíamos si era genético, si tenía que ver con su pasado y lo que había vivido o si era un problema hormonal.
Desde el principio fuimos al pediatra para que vieran que estaba sana y llevaba un crecimiento normal. Hemos pasado por varios: públicos y privados; y todos planteaban lo mismo: Ya crecerá, es cuestión de tiempo!! Bueno, el tiempo ha ido pasando y su estatura es la de una niña tres o cuatro años menor que la edad real de ella.
Al final, nos mandaron al endocrino y sí; no es exactamente un problema hormonal pero algo hay. Judit no crecerá mucho más. Tal vez 2 ó 3 centímetros. Iniciar un tratamiento de crecimiento con su edad, ya no tiene sentido. Posiblemente los efectos secundarios sean peores que los resultados.
Parece que para Judit, hoy por hoy no es un problema. Ella vive en su mundo y jugar y pasarlo bien es su prioridad. Creo que quiere recuperar momentos felices.
Siempre va con nños y niñas menores que ella y de cara a los que no la conocen, parece una niña de esa edad. Ella se aprovecha de ello y lo sabe. Además, le saca partido. Es muy sociable y afortunadamente no se siente acomplejada, o eso parece.
Siempre tenemos la sensación de que las apariencias engañan y que detrás de esa alegría y despreocupación se esconden un montón de dudas, desilusiones y miedos que algún día saldrán a la luz y harán de Judit una persona verdaderamente feliz.

1 comentario:

  1. una historia entrañable.Enhorabuena por lo que haceis,la recompensa que se obtiene es enorme

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