viernes, 3 de julio de 2009

La primera noche

Ya estábamos sobreaviso del problema de eneuresis que tenía Judit. De hecho, estas pérdidas de orina (no sólo nocturnas) eran las que le habían causado muchos de sus problemas de maltrato (era el detonante de muchas de las palizas) y las psicólogas pensaban que podrían estar traumatizándola de alguna manera. Pero estábamos preparados para ello. Nuestro objetivo era que la primera noche que pasara en nuestra casa no se hiciera pis en la cama. Así se adaptaría mejor y ganaría algunos puntos de confianza y de autoestima. Decidimos ponernos el despertador 2 veces: a las 2 y a las 5 de la mañana. Así seguro que no falla. Lógicamente fue difícil pegar ojo esa noche. Por mucho que ambos nos turnamos para despertarnos. Finalmente a las 7 de la mañana y después de muchas vueltas en la cama decido despertarme y llevarla de nuevo al cuarto de baño. Para mi sorpresa, no sólo se había hecho pis. La excitación y los nervios del día le habían provocado una diarrea.

Desde luego, no era un buen comienzo. La aventura no había hecho más que comenzar y con Judit los planes no servían para mucho...

No hay comentarios:

Publicar un comentario