jueves, 25 de junio de 2009

Judit llega a casa

Ya lo vivimos antes con Sonia, pero ese primer fin de semana siempre es especial. Lo primero que conozca a Rocha, nuestra perrita mestiza (también acogida). Parece que hay "feeling". Lo de tener perro siempre ayuda porque a los niños, en general, les encanta y lógicamente en las residencias no pueden tener animales de compañía. Le enseñamos la que será su habitación. Es la primera vez que va a tener una habitación para ella sola y esto le encanta. Su primera obsesión: conocer a los que serán sus abuelos. Y al resto de la familia. Pero primero tendremos que superar... la primera noche.

miércoles, 17 de junio de 2009

En la residencia

Durante 3 semanas tendremos que tener a Judit con nosotros sólo los fines de semana. Además entre semana tendremos que visitar a Judit en el centro. Esto último se nos hace especialmente pesado porque, al trabajar ambos, nuestros horarios son especialmente complicados, especialmente para mí, que viajo mucho. Pero podremos con ello. Estamos ansiosos de que llegue ese primer fin de semana.

miércoles, 10 de junio de 2009

Los difíciles comienzos

Nos citan a las 6 de la tarde en la residencia. Vamos a conocer a Judit. La trabajadora social nos dice: "Mira es aquella que va corriendo por allí en la bici". Vemos a una niña gordita, de raza blanca, con un montón de heridas en las piernas ("es de la bici, es que no la domina aún"), con la camiseta sucia de haber jugado mucho. Se acerca a nosotros. Nos mira. Y pregunta: "¿Vosotros qué sois, mis papás?" Con un nudo en la garganta los dos  afirmamos; y ella dice: "Vale". Y vuelve a salir corriendo con la bici. Es increíble la capacidad que tienen los niños de hacer añicos la trascendencia de un momento con sólo una frase.

jueves, 4 de junio de 2009

La primera llamada

Hoy nos han llamado. Hace sólo unos días que hablamos con ellos para decirles que, de nuevo, estábamos dispuestos a acoger a una niña y ya nos han llamado. Se nota que no hay muchas familias de acogida. Hablamos con Esther. Es encantadora. Con mucha sinceridad nos dice que es un caso difícil. Nos deja entrever que la niña va a estar sometida a una vigilancia extrema porque ya ha estado en una familia de acogida y ha fracasado. Como siempre, la información y los antecedentes son muy escuetos: "Es todo cuanto necesitáis saber". Pero esa escasa información es suficiente para vencer cualquier resistencia. Decimos lo lógico: que necesitamos pensarlo y que les diremos algo mañana (no hay más plazo). Salimos del despacho de Esther y a nos cuesta una mirada saber que iremos adelante.