jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

La primera Navidad para Judit en nuestra casa fue muy especial. En contra de lo que pensábamos, no se vio ningún atisbo de melancolía ni de tristeza. Estaba exultante. Feliz de reunirse con ambas familias en Nochebuena y Navidad, alrededor de una mesa llena de comida y con un ambiente de cariño y cordialidad. Todo nuevo para ella. Nos llamó mucho la atención que a los casi 8 años de edad no sabía cuándo venían los Reyes Magos o Papá Noel. ¿Será que nunca había tenido?.
Aprovechamos para Felicitar la Navidad a todos nuestros lectores del blog. Esperamos que Papá Noel o los Reyes Magos os traigan un niño o una niña de acogida. Nunca tendréis un mejor regalo. Ni ellos/as tampoco.

jueves, 17 de diciembre de 2009

¿Pero qué consecuencias?

Hoy hemos tenido que ponernos serios con Judit por los deberes. Si no aprueba la evaluación tendrá consecuencias. "Papa... ¿cuándo dices consecuencias, de qué consecuencias estás hablando?". "Los Reyes Magos están cerca y esto lo van a saber". Para Judit, eso no es nada. Ella pensaba que las consecuencias pasaban por volver definitivamente a la Residencia. No tener Reyes Magos le molesta, pero no es ni mucho menos una tragedia. Su cabeza había ido mucho más allá. Las claves de pensamiento son totalmente diferentes en una niña de acogida y a veces, como ocurre a menudo, lo que decimos, no tiene nada que ver con lo que los demás interpretan.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Judit busca parecerse a nosotros


Judit es muy curiosa y siempre pregunta cómo éramos de pequeños, quiere ver fotos y busca parecerse a nosotros. A veces la miro de reojo y me percato que intenta imitar mis posturas, miradas y forma de hablar. Tiene ya expresiones propias de nuestra familia.

En más de una ocasión le han dicho que se parecía a mí y ella se ha sentido orgullosa.

Al principio dejaba claro que no éramos sus verdaderos papás pero ahora se calla y en voz baja susurra: "por fa, mami, no le digas que soy de acogida". Me estremece porque sé que cada vez es más importante para ella sentirse como hija con todos sus derechos.

Quiere peinarse como yo, utilizar mi misma colonia y mi mismo champú. La he pillado varias veces contando mis pecas y luego las suyas para ver si las teníamos igual.

Es impresionante palpar la necesidad que tiene de adquirir rasgos nuestros, como si eso le hiciera sentir más tranquila.

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Me queréis?

Hoy se ha acercado Judit a nuestra habitación. Estábamos jugando con el pequeño perro que tenemos. Se nos ha quedado mirando con cara de circunstancias y ha dicho: "Vosotros no me queréis verdad? Sólo queréis a la perra". En realidad no lo piensa, sólo lo dice para que dejemos a la perra y juguemos con ella. Pero nos ha dado pie para hacer un razonamiento con ella. Los niños y niñas en familias de acogida son los únicos que tienen las pruebas fehacientes de que sus padres (de acogida) los quieren: la opción de acogimiento no remunerado es una decisión 100% voluntaria y libre. Más voluntaria y más libre (desgraciadamente) que muchas paternidades biológicas.

La siguiente pregunta ya la esperábamos... "¿qué hay para cenar?"

jueves, 26 de noviembre de 2009

Lo ha vuelto a hacer

Es desesperante. Hoy Judit ha vuelto a olvidar que tenía un examen. Podemos entender que los estudios no son lo más importante para ella. Al fin y al cabo su vida ha sido bastante complicada y su pirámide de necesidades (esa famosa de Maslow) está bastante alejada de la de una niña no acogida. Pero es desesperante. Su interés es nulo por los estudios y ya no sabemos qué hacer. Es verdad que sus profesores dicen que va a mejor, pero hoy hemos tenido bronca en casa. La paciencia, a veces, se agota. Además es que, después de razonar con ella lo importante que son los estudios, la necesidad de alcanzar una buena posición en la vida, la importancia de los conocimientos para el desarrollo de la persona, etc. (todo explicado en lenguaje de niña de su edad, claro), se te queda mirando y después de (aparentemente) razonarlo un poquito te mira con cara trascendente y te dice... ¿qué hay para cenar?

jueves, 19 de noviembre de 2009

Las apariencias engañan

Judit parece mucho más pequeña de lo que es. Siempre ha sido así, desde el primer día que la vimos.
No sabíamos si era genético, si tenía que ver con su pasado y lo que había vivido o si era un problema hormonal.
Desde el principio fuimos al pediatra para que vieran que estaba sana y llevaba un crecimiento normal. Hemos pasado por varios: públicos y privados; y todos planteaban lo mismo: Ya crecerá, es cuestión de tiempo!! Bueno, el tiempo ha ido pasando y su estatura es la de una niña tres o cuatro años menor que la edad real de ella.
Al final, nos mandaron al endocrino y sí; no es exactamente un problema hormonal pero algo hay. Judit no crecerá mucho más. Tal vez 2 ó 3 centímetros. Iniciar un tratamiento de crecimiento con su edad, ya no tiene sentido. Posiblemente los efectos secundarios sean peores que los resultados.
Parece que para Judit, hoy por hoy no es un problema. Ella vive en su mundo y jugar y pasarlo bien es su prioridad. Creo que quiere recuperar momentos felices.
Siempre va con nños y niñas menores que ella y de cara a los que no la conocen, parece una niña de esa edad. Ella se aprovecha de ello y lo sabe. Además, le saca partido. Es muy sociable y afortunadamente no se siente acomplejada, o eso parece.
Siempre tenemos la sensación de que las apariencias engañan y que detrás de esa alegría y despreocupación se esconden un montón de dudas, desilusiones y miedos que algún día saldrán a la luz y harán de Judit una persona verdaderamente feliz.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Qué mérito tenéis...

Esa es una frase que nos dicen mucho. "¿Tenéis una niña en acogimiento? ¡Qué mérito tenéis! Yo no podría..." Y a nosotros siempre nos hace mucha gracia. Siempre hemos sido voluntarios de muchas causas y nunca hasta ahora habíamos recibido de vuelta tanto en una actividad que se supone que es altruista como con el acogimiento de Judit. Hay momentos que lo pasamos mal. Sin duda. Pero el retorno es muy alto. Sin duda también. Y lo de que uno no puede es verdad...a veces. Hay condiciones familiares, personales o económicas que lo impiden y en estas ocasiones, es mejor no intentarlo, porque puede salir muy mal para todos. Pero a veces es una cuestión de hasta dónde quieres sacrificar tu vida por mejorar (mucho) la de otra persona... de 8 años. Y a mí el "no podría" me suena, a veces, a un "no quiero aceptar el riesgo de estropear la vida perfecta que me he montado". Hace unos días veía un programa sobre cambiar de vida. Era sobre personas que en un momento de sus vidas deciden dar un cambio radical a sus vidas y se van a vivir a un lugar remoto o se meten a monjes en un monasterio dejando atrás la tranquilidad de una vida perfectamente montada. Y por la noche mde di cuenta, que eso es, más o menos, lo que habíamos hecho nosotros (y tantas otras parejas) hace unos años,... sin salir de casa.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Judit quiere cambiarse de apellidos

Como por sorpresa Judit nos ha dicho hoy que quiere tener nuestros apellidos. La verdad es que ha sido una sorpresa. Nosotros no lo habíamos ni pensado y por supuesto nunca se lo habíamos sugerido a ella. Ha sido después de un rato de juegos con los hijos de mi hermano. Tiene mucho que ver con su propia identidad. Judit cada vez quiere ser más igual a sus compañeras de clase y sus amigas y lo de los apellidos es algo que la hace distinta. Además se da cuenta de que cuando tiene que dar sus apellidos y los nuestros (típico de nombre del padre y de la madre) le hacen muchas preguntas. Cuando era más pequeña no le costaba nada decir que era acogida, pero ahora ya, hay veces que lo quiere esconder. Será que se está "normalizando"? Si es así, vamos por el buen camino...

miércoles, 28 de octubre de 2009

El colegio

A Judit, como a cualquier niño, le gusta jugar. A ella especialmente porque se refugia en su mundo de fantasía y eso le hace sonreir y estar "feliz".
El primer día que la llevamos al colegio iba encantada, contenta, ilusionada porque se sentía como los demás niños. Hay que decir que a pesar de haber estado escolarizada, se podían contar con los dedos de una mano los días que había asistido a clase en los últimos tres años.
Aterrizó en el colegio con 7 años y a un mes de acabar 1º de primaria. No sabía leer, ni escribir, ni sumar, ni comportarse dentro de un aula con las normas mínimas de convivencia.
Al salir de clase su primer día, dijo: - mami, no quiero volver!! No sé hacer esas cosa que hacen los demás niños y me miran raro porque no entiendo nada.
Desde ese momento, supimos que nos enfrentábamos a un problema más. Su comportamiento en clase dependerá de su capacidad de atención, que evidentemente es nula. La facilidad con la que se evade de las responsabilidades es asombrosa. Todo lo que suponga un esfuerzo queda apartado y ahí entran sus tareas escolares.
Las notitas en la agenda han sido y son constantes. El material escolar desaparece con frecuencia porque lo olvida o pierde o lo destruye para no volverlo a ver. El estudio le provoca sueño porque, literalmente, le aburre.
Es una lucha constante. Ella lo intenta y consigue pequeños logros y nosotros nos proponemos no desesperarnos y controlar que cumpla sus tareas. Algunas veces lo conseguimos y eso ya es importante.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Judit descubre que tiene abuelos, tios y primos

Si hay algo que cualquier niño quiere es sentirse querido y no solo por sus padres sino por su familia extensa. Judit necesita tener abuelos, tíos, primos y está impaciente por saber cómo son y reclamar la atención de todos ellos.

Es impresionante la capacidad de adaptación y de encajar como un guante en una familia ya constituída. Se siente integrada y es la primera en presentarse como nieta, sobrina o prima. Ella lo tiene muy claro. Se acerca a cada uno como si la conocieran de toda la vida y se acopla a la cotidaniedad de la familia.

Los fines de semana es ella la que nos recuerda que toca ver a los abuelos o llamar a uno de los tíos porque uno de sus primos está malito.

Con el tiempo iremos viendo lo importante que es para ella cualquier miembro de la familia y la facilidad que tiene para metérselo en el bote con una simple sonrisa

miércoles, 14 de octubre de 2009

El concepto de familia para Judit

Ayer hablamos con la psicoanalista a la que, por obligación de la autoridad política competente, tenemos que llevar a Judit. En medio de un montón de comentarios inútiles (una serie de obviedades sin sentido) dijo una cosa que a mí me estremeció: "Judit no sabe lo que es una familia". Cuando vio por primera vez a la psicoanalista le preguntó: "¿Tú eres mi madre?". Profundizando un poco más tras esa pregunta descubrió que Judit nunca ha tenido una familia estable, por lo que no conoce la diferencia entre madre, tío, abuelo, primo, etc. Y mi pregunta es "¿Es posible crecer sano/a sin tener ni siquiera claro el concepto de familia?. A mí se me antoja difícil.

viernes, 10 de julio de 2009

Nos llama la atención

Lo primero que llama la atención en Judit son 2 cosas: el sobrepeso que tiene y la necesidad de afecto que manifiesta. El sobrepeso es evidente, debido fundamentalmente a una alimentación desequilibrada y la falta de ejercicio. Está acostumbrada a comer o cenar sólo chucherías o bollería industrial. La necesidad de afecto es sobrecogedora. Estamos en pleno verano y en algunos momentos hay que pedirle que corra el aire porque está todo el día sobre nosotros. Es casi asfixiante (llegará a serlo más adelante). Pero lo mejor es la sonrisa permanente de oreja a oreja. Es el retorno de la inversión que se hace en un acogimiento.

viernes, 3 de julio de 2009

La primera noche

Ya estábamos sobreaviso del problema de eneuresis que tenía Judit. De hecho, estas pérdidas de orina (no sólo nocturnas) eran las que le habían causado muchos de sus problemas de maltrato (era el detonante de muchas de las palizas) y las psicólogas pensaban que podrían estar traumatizándola de alguna manera. Pero estábamos preparados para ello. Nuestro objetivo era que la primera noche que pasara en nuestra casa no se hiciera pis en la cama. Así se adaptaría mejor y ganaría algunos puntos de confianza y de autoestima. Decidimos ponernos el despertador 2 veces: a las 2 y a las 5 de la mañana. Así seguro que no falla. Lógicamente fue difícil pegar ojo esa noche. Por mucho que ambos nos turnamos para despertarnos. Finalmente a las 7 de la mañana y después de muchas vueltas en la cama decido despertarme y llevarla de nuevo al cuarto de baño. Para mi sorpresa, no sólo se había hecho pis. La excitación y los nervios del día le habían provocado una diarrea.

Desde luego, no era un buen comienzo. La aventura no había hecho más que comenzar y con Judit los planes no servían para mucho...

jueves, 25 de junio de 2009

Judit llega a casa

Ya lo vivimos antes con Sonia, pero ese primer fin de semana siempre es especial. Lo primero que conozca a Rocha, nuestra perrita mestiza (también acogida). Parece que hay "feeling". Lo de tener perro siempre ayuda porque a los niños, en general, les encanta y lógicamente en las residencias no pueden tener animales de compañía. Le enseñamos la que será su habitación. Es la primera vez que va a tener una habitación para ella sola y esto le encanta. Su primera obsesión: conocer a los que serán sus abuelos. Y al resto de la familia. Pero primero tendremos que superar... la primera noche.

miércoles, 17 de junio de 2009

En la residencia

Durante 3 semanas tendremos que tener a Judit con nosotros sólo los fines de semana. Además entre semana tendremos que visitar a Judit en el centro. Esto último se nos hace especialmente pesado porque, al trabajar ambos, nuestros horarios son especialmente complicados, especialmente para mí, que viajo mucho. Pero podremos con ello. Estamos ansiosos de que llegue ese primer fin de semana.

miércoles, 10 de junio de 2009

Los difíciles comienzos

Nos citan a las 6 de la tarde en la residencia. Vamos a conocer a Judit. La trabajadora social nos dice: "Mira es aquella que va corriendo por allí en la bici". Vemos a una niña gordita, de raza blanca, con un montón de heridas en las piernas ("es de la bici, es que no la domina aún"), con la camiseta sucia de haber jugado mucho. Se acerca a nosotros. Nos mira. Y pregunta: "¿Vosotros qué sois, mis papás?" Con un nudo en la garganta los dos  afirmamos; y ella dice: "Vale". Y vuelve a salir corriendo con la bici. Es increíble la capacidad que tienen los niños de hacer añicos la trascendencia de un momento con sólo una frase.

jueves, 4 de junio de 2009

La primera llamada

Hoy nos han llamado. Hace sólo unos días que hablamos con ellos para decirles que, de nuevo, estábamos dispuestos a acoger a una niña y ya nos han llamado. Se nota que no hay muchas familias de acogida. Hablamos con Esther. Es encantadora. Con mucha sinceridad nos dice que es un caso difícil. Nos deja entrever que la niña va a estar sometida a una vigilancia extrema porque ya ha estado en una familia de acogida y ha fracasado. Como siempre, la información y los antecedentes son muy escuetos: "Es todo cuanto necesitáis saber". Pero esa escasa información es suficiente para vencer cualquier resistencia. Decimos lo lógico: que necesitamos pensarlo y que les diremos algo mañana (no hay más plazo). Salimos del despacho de Esther y a nos cuesta una mirada saber que iremos adelante.